There was a giraffe. When she was growing up, during her childhood, she had big dreams of being a gymnast. “Amazing!” the commentators cried when they saw the Giraffe Olympics on the TV. One day she would be like that, she knew.
 
Twenty years later, with her trainer, she went to the Giraffe Olympics. She had trained a lot. “Remember to bend your neck as much as you can,” her coach always used to say. With those words repeating in her mind, she won. She won the golden medal and went on to win two silver medals and a bronze.
 
Una jirafa quien quiere ser gimnasta
Había una jirafa. Cuando ella estaba creciendo, durante su niñez, ella tenía sueños de ser gimnasta. “¡Increíble!” gritaron los comentadores cuando vieron los juegos Olímpicos para jirafas en la televisión. Ella sabía que algún día llegaría a ese nivel.
 
Veinte años después, con su entrenador, se fué a los juegos Olímpicos de las jirafas. Ella había entrenado mucho. “Recuerda, dobla tu cuello lo más que puedas,” su entrenador siempre decía. Con esas palabras repitiendo en su mente, ella ganó. Ella ganó la medalla de oro y también ganó dos medallas de plata y una de bronce.